Tengo el placer de saludarlos nuevamente en este ya conocido espacio, donde una vez más trataré de no aburrirlos con las respectivas confesiones.
mmm... Gula, confesiones que tengan algo relacionado a éste terrible pecado mmm... pues las pasadas fechas "patrias" sin lugar a dudas dio pie a que varios "sinners" que conozco abusarán de este terrible mal.
Lo digo porque recibí invitaciones a diversos sitios de perversión, donde tenía entendido que el aroma etílico y la nicotína predominaria en dicho ambiente. Obviamente pase por alto ese tipo de invitaciones... digo no maaaa estaban hasta el Edo. de México no me chingen!!!
Por supuesto que en mi casa no falto ese tipo de cosas... bueno el olor a nicotina sí porque no fumo, pero las respectivas frías y la botella de tequila estuvieron ahi, el pozole, las tostadas, en fin, terminé como con 2 o 3 kilos más en ese día.
Y es que... afortunadamente nos tocó vivir en el país con una de las mejores gastronomias del mundo, entonces ¿cómo no pecar de gula? y es que los excesos forman parte de la idiosincrasia actual del mexicano
"la última y nos vamos"
"pues chin... a su maaa... otra y ya"
son frases que son casi del uso diario en diversas partes de México, pero la verdad es que cuando se tienen este tipo de vivencias es en donde uno más anécdotas puede contar.
Y entrando a lo que es la confensión del día de hoy, todo empezó precisamente un día destinado al exceso.
Por obvias razones de respeto y ya lo he hecho en otros post, no mencionaré nombres. Resulta ser, que la ya extinta banda de "Kurotsuki" viajaron un día a la ciudad de Celaya en el estado de Gto. El viaje de ida tuvo tropezones como cualquier otro, ciertos Pseudo-oficiales de tránsito del estado de México detuvieron el camión por posibles nexos con el narco, obviamente las matas largas, tatuajes, lenguaje no apto para menores y estuches de guitarras con formas de armas exclusivas del uso del ejercito debian despertar sospechas, pero una vez aclarada la situación ante Juana Inés de Asbaje y el General Ignacio "nacho" Zaragoza dejaron proseguir con dicho viaje.
Al llegar a la ciudad de Celaya y después de dejar el miedo en un mercado cercano, el HEAVEN & HELL esperaba al encuentro con las bandas defeñas. Aquel sitio (según mis fuentes) parecia un mini-rancho como el de San Cristobal, pero sin burros ni mulas... Después de tocar algunas bandas locales, fue el turno de las bandas de la gran urbe, mmmm nada fuera de lo normal según me cuentan, pero ese no era el punto al que iba, todo empezó cuando terminaron de consumir las "gorditas de chicharrón" (eso si con mucha salsa) fue entonces cuando la gula comenzo a tener efectos en ciertos integrantes de las bandas.
Imaginen el espectaculo dantesco que produjo una cubeta (literal) de vodka con júgo de uva, y la cuestión es que el "vaso" era de 1.5Lt digo en que cabeza cabe algo así... en fin, para cuando tocó el turno de cierta banda, solo puedo decir que el baterista podía ver una bateria como la que cualquier baterista desearía (obviamente el C2H6O habia tenido efecto) de ahi en delante aquello fue algo... penoso para este "sinner", por lo menos la planta de la maceta de la entrada lo ha de seguir odiando por la "gordita de chicharrón" semidigerida que quedo ahí.
Eso por un lado, por el otro, la banda local "Rockers Punk" internacionalmente reconocida dejo una impresión... indescriptible, la entrega y la pasión de su vocalista es sencillamente inigualable, ¿cómo lo sé? vi el video.
"sociedad, sociedad, sociedad de mier..."
Solemne. Jamás he oído tanta verdad en una canción, el romanticismo y depresión son meras marrullerias de artístas actuales para vender. No hay como la verdad en las canciones.
"¿porqué?, ¿porqué... manejas mi futuro? "
Simplemete magistral. ¡¡¡NO!!! más que magistral, no tengo las palabras para describir lo que en estos momentos siento al oír esta canción.
Como se daran cuenta, nuestro amigo de Rockers Punk no solo pecó con la gula ingiriendo exceso de Etanol, también ínsito a la íra, lujuria y demás pecados. Ojalá el día de nuestro juicio nos perdonen... digo, los perdonen por haber estado en aquel lugar de depravasión y libertinaje.
La confesión no termina ahi, el regreso en el bus se cocinó aparte, subir al baterista fue un reverendo pez (me contarón...^^) y no bastando con eso, ciertos cacahuates... rancios terminaron por todo el autobús, una quimera rara de brazos y piernas en la parte trasera, a medio camino platillos cayeron encima de alguien y para cerrar con broche recubierto en oro eran las 6:00am cuando el camión dejo a las bandas en las proximaciones del metro Buenavista, ciertamente el frío eran parte de aquel cuadro en donde como vagabundos tal cual, tuvieron que esperar en la puerta del metro para que lo abrieran... en fin.
Pues así llegamos al final de está confesión no sin antes agradecer a todos los que participaron en ella (sin su coolaboración jamás se hubiera logrado... "ayyy no maaa").
Nos vemos en la que sigue y recuerden:
"Cuando vean una cubeta de vodka con júgo de uva... mejor vayan a comprar un júgo de mango porque el de uva enpeda muy rápido"
