El día de hoy más que una confesión, haré una reflexión donde espero y no alucinarme demasiado con lo que escribo.
Comencemos pues...
"2+2=4"
¿ésto es verdad?... para una ciencia exacta como las matemáticas, lo es. Pero hablando en sentido figurado y dejando a un lado las mates (no sea que vean números y se vayan a aburrir) para algunos podría ser:
"2+2=5"
y esto podría ser también verdad (al menos para algunos) con ésto, solo llegue a la conclusión de que cada quién vive su verdad, aunque en la realidad sea evidente que no es así y queposiblemente para nosotros estén viviendo una mentira.
De alguna manera ya sea en mayor o menor grado somos clientes de la soberbia, y basta con el ejemplo anterior, ¿cuántas veces siempre queremos tener la verdad en lo que pensamos, decimos y actuamos? y jamás nos hemos puesto en los zapatos ajenos, aún así juzgamos y señalamos.
Siendo seres humanos no podemos evitar caer en este tipo de pensamientos, digo no podemos evitar el mal ni estar siempre en el bien, pero si podemos ser más equilibrados en la forma en la que pensamos y actuamos.
"al toro... por los cuernos"
Nadie es infalible a enfrentar a la soberbia, pero creo que tenemos una muy buena arma para combatirla: "Humildad". Sin duda es una de las características más difíciles que las personas debemos desarrollar, dejar a un lado el "yo" y dar la oportunidad de aprender de los demás, es de las cosas que no todos pueden sentirse bien.
La mayoría de los problemas de las personas se debe a eso, o al menos eso es lo que creo ¿cómo resolver un problema cuando no estas dispuesto a cambiar tu postura? e incluso hasta con falta de voluntad, definitivamente así no se llega a ningún lado.
Por ultimo, en esta reflexión quisiera compartir una confesión... siempre si.
"¿qué piensas de alguien que vive en la calle?"
Desgraciadamente en nuestra sociedad la gente marginada es vista como paria, y a su vez es juzgada sin saber que los llevo a estar en esas condiciones.
En alguna ocasión, alguien me confesó que me admiraba por la forma en la que pensaba y actuaba, no puedo negar el haberme sentido bien por esos halagos... claro sin llegar a sentirme superior por eso, (digo nos encontrábamos en un bar tomando un par de frías en una mesa redonda... como el Rey Arturo y sus caballeros XD) yo pregunté acerca de su vida y del porque me admiraba, siendo que pensé en ese momento que cada uno de nosotros podemos decidir el curso de nuestras vidas.
Estaba equivocado... a veces la vida nos pone a prueba y nos pone en circunstancias en las cuales creemos nunca estar, pero cuando estás ahi tienes que decidir.
Su historia comienza cuando el decide estudiar la carrera en la ciudad de México, él viene de una familia humilde, donde sus padres y hermanos trabajan en el campo y deciden apoyarlo para que estudie. Él llega a la ciudad sin conocer a nadie, con una mochila, un par de cuadernos, pluma y lápiz nada más. Cuando habló a su casa, mintió a sus padres diciendoles que tenía conocidos que le darian alojamiento en un cuarto y no tendría problema.
"fueron las 2 semanas más largas de mi vida"
Dijo. A los 2 días le robaron su mochila y sus cosas. Tuvo que pedir hojas prestdas y lapices varias veces en la escuela. Alguien de su clase lo tacho de vago y mugroso. Obviamente esos días su aspecto personal no era el mejor, pero era claro que juzgarlo tampoco era lo adecuado. Me confesó que la unica manera que sobrevivio en la calle fue haciendose amigos de gente que vivio con él, cuando se le acabo el poco dinero que llevaba, a veces se iba sin pagar de algún puesto de tortas.
"cuando el hambre era muy canija, la unica forma de olvidarte de eso es con la mona"
Tuvo un amigo a quién le decian "el perro" ya que nadie sabia su nombre y lo acompañaban un par de canes que le hacian compañia. Incluso dormian juntos para protegerse del frío o en la lluvía mantenerse calientes. Un día antes de ir a la escuela "el perro" le consiguio un par de hojas y un lápiz para que pudiera tomar los apuntes de la clase. Pocos días después, me confesó, lo vio morir de un pason.
"no soporto que hablen mal de la gente que vive en la calle"
"Cuando él se drogó no fue por gusto... era para olvidar. Y no hay ninguna mano que les ayude. Que les de una oportunidad. Afortunadamente a las 2 semanas tuve un conocido que me ayudo a quedarme en una casa y seguí en la escuela."
Cuando terminó dió un ultimo trago a la botella y dijo con voz alegre:
"...sale Juancho pues voy a soltar el miedo que tengo"
Yo. Sin palabras. En ese momento lo unico que queria era llorar pero me aguante hasta en la noche en mi cama (jajaja... que chillón soy). Cuando regresó del baño le dije que él unico que merece reconocimiento y admiración es él porque el supo sortear esa adversidad y actualmente había terminado la carrera y trabajaba.
Esa noche pensaba en lo agradecido que tengo que estar para con la vida, pero en fin ese es otro boleto. Con gusto puedo presumirles (sin llegar a ser soberbio) que aprendí una lección de humildad con está confesión de esta persona que estimo.
Y como dice en su frase William Shakespeare:
"Yo juro que vale más ser de baja condición y codearse alegremente con gentes humildes, que no encontrarse muy encumbrado, con una resplandeciente pesadumbre y llevar una dorada tristeza."
Sale, pues me despido hasta la siguiente esperando que en estas fiestas patrias más que festejar, compartan su tiempo con las personas que aman. Siempre y cuando en compañia de las respectivas frías jajaja.
Que fuerte man (eso del rey arturo es la onda jajaja), puedo decirte que me han pasado cosas similares, y bueno, son situaciones que si te dejan frio, y mas que nada no es lo dificil la reflexion, si no mantenernos en la posicion, la soberbia siempre ha sido de 2 filos como muchas cosas actualmente, a veces te hace al paro, a veces te hunde mas, es controversial, y lo que si es seguro es que la mayoria la poseemos, y lo ideal es saber donde emplearla:p, toda la gente tiene algo que admirarse, hasta los..., bueno casi todos jajaja, y ojala tengas y tengamos mas lecciones de este tipo, con todo y frias jajaa
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